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Un Momento de Huida [Capitulo 3]
2 de septiembre de 2014 @ Un Momento de Huida [Capitulo 3]

• Indice de 'Un Momento de Huida'


Capitulo 3: DESENLACE


Estaba delante de la puerta; ahora Changmin se encontraba enfrente de la habitación Nº149.

En resumen; él tenía un compromiso con una hermosa mujer, y estaban viviendo un tiempo de ocio y romanticismo en un increíble Hotel situado en la zona suntuosa de Seúl, Corea.

Y ahora, su prometida se encontraba “desaparecida” de forma repentina.

Para más decepción en su inverosímil historia, Changmin fue sorprendido con el descubrimiento de la infidelidad de su pareja...

Changmin estaba completamente frustrado, y desengañado. Por suerte, destino… u otra cosa, encontró a un detective privado, o eso decía ser… Se trataba de Jung Yunho, también enigmático y elegante huésped del lujoso Hotel. Ese mismo hombre que había desmantelado el asunto lo suficiente como para dejar al descubierto la verdad sobre Shim JunHee (la prometida), pero aún sin descubrir su paradero...

Ambos habían pasado dos noches casi completas buscando indicios, pero sólo llegaron a la incomoda conclusión de la vida paralela de Shim JunHee.

Tres hombres implicados habían aparecido a lo largo de aquellas dos noches:
Kim Junsu, amigo y confidente de la ella, y trabajador del Hotel. Kim Jaejoong, con quien Shim JunHee flirteó con una sugestiva invitación antes de su desaparición. Y por último Park Yoochun, considerable ‘enemigo’ de Shim Changmin, con motivos suficientes para hacerle cualquier tipo de daño a éste.

Ninguno de ellos había dicho nada relevante sobre dónde se encontraba actualmente la desaparecida mujer. Y Changmin comenzaba a desgastar fuerzas y ánimos en esa particular ‘investigación’.


La razón por la cual Changmin había amanecido temprano, y se encontraba ahora frente a la puerta de la habitación que ocupaba Jung Yunho en el Hotel, era una razón clara: ¡Estaba cansado de las investigaciones nocturnas! Por culpa de eso, los ojos de Changmin, de un tono caramelo oscuro, se comenzaban a enrojecer con venas pequeñas y serpenteantes que parecían salir de sus rosados lagrimales y desaparecer en su oscuro iris.

Aquel misterio por parte de su acompañante, Yunho, le molestaba cada vez más.

En la noche anterior, el moreno ‘detective’ le había abrazado de una forma extraña y paralizante, para después desaparecer con una última frase:

“— Quizás debamos descansar, pero… mañana podemos continuar con todo esto. Por la noche… —”

Continuar la búsqueda de nuevo por la noche era la peor idea que Changmin podía imaginar, por eso (y ahora sabiendo la suite en la que se alojaba él) apareció temprano y comenzó a tocar a la puerta, sin recibir ninguna contestación...



~~~~~~~


Al no recibir ninguna respuesta, bajó rápidamente hacia el vestíbulo del gran Hotel, dónde se encontraba la recepción, un lugar en el que Changmin ya era muy conocido por sus incesantes preguntas.

— Lo sentimos, pero no tenemos ningún tipo de información de dónde se encuentra en este momento Jung Yunho, el huésped de la habitación que nos indicas. — le contestó el trabajador que se encontraba tras el inmenso mostrador — Él dio ordenes explicitas de no recibir ningún tipo de visita. Incluso exigió que el servicio de habitación no apareciera por su suite para realizar la pertinente limpieza. — añadió mirando unos datos en la inteligente computadora — Como obedecemos ordenes de nuestros clientes, no podemos ayudarle más. Al parecer es un hombre que valora su privacidad. Lo sentimos —

Changmin retomó de nuevo el pasó y volvió a dirigirse hacia la habitación de Yunho. ¿Existía un hombre más enigmático que él? Sin duda le hacia exasperar e irritarse. Changmin no entendía tantas órdenes aparentemente extrañas. Y ¡No pensaba moverse de allí hasta verle regresar!



~~~~~~~


El esbelto y alto Shim Changmin había dejado caer su espalda sobre la pared durante un largo tiempo. Se encontraba todavía enfrente de la puerta Nº149, posado como una estatua en aquel inmenso pasillo, donde en algunos momentos pasaban personajes de aparente importancia.

La noche había comenzado, y él había perdido el día allá erguido...


Changmin se sobresalto cuando de pronto la puerta que se encontraba delatante de él comenzó a abrirse de forma lenta. Tras ella apareció una sombra que poco a poco se definía en las máximas luces del pasillo.

Se trataba de Yunho saliendo de la habitación mientras abotonaba uno de los botones de aquella americana informal que había vestido para la ocasión.

El menor de ambos le miró con la boca abierta, y Yunho copió la sorpresa en su rostro.

— ¿Qué haces acá, Changmin? Pensé que era yo quien iba a buscarte cada noche —

No le dio tiempo ni tan siquiera a cerrar la puerta de la suite cuando Changmin se acercó a él de forma rápida y le miró incrédulo:

— ¿Estabas en la habitación todo el día? — preguntó impresionado. Él esperaba que Yunho apareciera por allí, pero no imaginaba que fuese a salir de la habitación (que hubiese estado encerrado allá todo ese tiempo). — He estado aquí todo el día, aquí de pie…, esperando a que aparecieras. — le informó — Sólo deje mi puesto cuando fui a preguntar sobre ti en la recepción, o cuando fui al aseo, pero… la mayoría de veces no me he movido de acá. — señaló con su dedo el pasillo y después miró a Yunho con desconfianza: — ¿No tenías cosas que hacer? ¿Cosas importantes? Por ello aparecías siempre tarde. ¿Cómo puedes estar todo el tiempo encerrado en la suite, Yunho? — le bombardeó a preguntas a la vez en la que le empujaba con su cuerpo para terminar entrando ambos en la suite que aún continuaba abierta.

Yunho, acorralado por el cuerpo y la voz de Changmin, se introdujo de nuevo en la habitación. Changmin cerró la puerta tras él, y después observó con detenimiento la oscura sala en la que ahora se encontraban.

El moreno, sin lanzar alguna nueva palabra, se acercó al interruptor y encendió las blancas luces de la suite, mostrándose ésta increíblemente brillante y perfecta. Tenia la misma distribución que la habitación que Changmin ocupaba, lo único que cambiaba era el color de algunas telas y la visión de la ciudad nocturna que se veía tras el inmenso ventanal.

La amplia habitación era como una pequeña y lujosa casa con lo básico necesario.

Todo era aparentemente normal, y el olor era agradable. Como el olor que desprendía Yunho.

— ¿No vas a contestarme? —

— Me gusta estar solo, Changmin. Simplemente eso. En algunos momentos aprecio la soledad, no hacer absolutamente nada en todo el día.., no ser molestado por nadie — explicó con fluidez. No había rastro de mentira en su frase, por muy escusa falsa que pudiese sonar — Me ayuda a pensar en todo esto… En todo lo sucedido. —

— Eres extraño, Yunho. — Changmin le miró con una cómica expresión de desconcierto.
No entendía a Yunho. Sentía que ambos hacían una ‘pareja’ de lo más incomprensible.

— Soy de este modo. — el mayor encogió sus grandes hombros — Pero, no perdí el tiempo en toda esta pausa. Me informé si era cierta o no la declaración que Kim Jaejoong nos facilitó la pasada noche. — se dejó caer en la cama cercana, quedando sentado en el borde — Él dijo que había quedado con Shim JunHee, pero que ella no apareció. Él la esperó en el pasillo, delante de la suite en la que se encontrarían. Tal y como tú has esperado por mi. — tras esa frase Changmin le dirigió una confusa mirada — Y es cierto, hay grabaciones que confirman que él espero, pero nadie apareció, y se marchó solo. Puede ser que en ese momento ella ya desapareciese… — ambos quedaron un tiempo en silencio, analizando aquello — ¿Sigues preocupado por ella? — preguntó Yunho de pronto, al percatarse del rostro del menor.

— Hablar de ese tal Jaejoong, me hace sentir menos preocupado por el asunto — confesó Changmin — Me hace replantear la dolorosa idea de que ella se fuese por voluntad propia. Idea que me escandaliza, duele, y desanima a la vez. No voy a engañarte. —

— Te estoy ayudando. Conociéndote. Y no me gusta verte desanimado, Changmin. Hemos avanzado lentamente estas últimas noches. No vamos a desistir. Al menos, yo no pienso desistir contigo —

Changmin intentó ignorar esas palabras, y dio un rodeó a la habitación con sus ojos — ¿Estabas bebiendo? — le preguntó al detener su mirada en un vaso de cristal que se encontraba sobre la pequeña mesa de noche junto a la cama. Su interior de rojizo intenso llamo toda su atención. Junto a eso se encontraba una cristalina botella de translucida agua.

— Sí — afirmó Yunho nervioso — Me gusta beber vin rouge, y mezclarlo con agua —

— ¡Eso debe ser horrible!.— le miró de nuevo como si el mayor se tratase de un verdadero chiflado. — Eres extraño, Yunho. —

— Creo que eso ya lo dijiste… — comenzó a reír suavemente aún sentado sobre la cama.
La blanca y pequeña sonrisa cubrió su masculino rostro en una misteriosa envoltura.

— Así que… ¿yo te estaba esperando al igual que esperaba Jaejoong a JunHee? — recodó

Yunho asintió: — De forma parecida. Pero… yo he aparecido a la cita— palmeó el hueco libre de la cama para que Changmin se sentara a su lado (aunque él parecía dudar).

— “Aparecido”… — susurró mientras se acercaba. JunHee no había aparecido a aquella cita con Jaejoong, ¿pero eso que significaba? — ¡Eres extraño! Enigmático e incluso tétrico, pero… debería agradecerte tu ayuda, y que estés en este momento a mi lado, Yunho. — Changmin se sentó a su lado a pesar de que la estancia se había vuelto más densa.

Un silencio inundo durante unos minutos la habitación.
Ambos hombres, uno junto al otro, parecían ausentes, pensando.

— ¿Qué crees que habría hecho JunHee si hubiese aparecido finalmente a esa cita? — preguntó finalmente Changmin tras unos minutos. Como si hubiese estado pensando todo ese tiempo en aquello, como una firme tortura.

¿Qué esperaba de aquella pregunta? ¿Una hiriente contestación?

Yunho atrapó el rostro de Changmin con sus manos y lo giró para besarle a modo de contundente respuesta a la pregunta, y para sorpresa del menor, quien al comienzo se opuso.

La indescriptible sensación que después le provocó a Changmin aquel acto, sólo podía asemejarse a lo que sería tener una mariposa batiéndose dentro de la boca...

Un fuerte y vergonzoso placer le obligó a sucumbir, seguramente por el dolor que le había generado la última conversación o por lo hábil que resultaba la técnica de esos labios.

Podía aumentarse la gravedad de un beso en consecuencia de dónde se daba, y estar sentado sobre una cama podía ser más peligroso que en cualquier otro lugar (era como darle al suicida la azotea desde la que tirarse al vacio).

Rostro de ilimitado deseo, increíble anomalía, y de pupilas dilatadas... Yunho había cambiado, igual que lo había hecho la pasada noche, cuando con lentitud y suavidad lamió su cuello.

— Deberíamos aprovechar esta noche para continuar la ‘investigación’ — atinó a decir Changmin al apartar sus labios; asfixiado, avergonzado y enfurecido, pero con flojeadas fuerzas…

¿Qué estaba haciendo? ¿Dónde estaban sus inquietudes, su preocupación?

<<. Soy demasiado mayor para estar ‘experimentando’. Debo de centrarme en lo que he venido a hacer… Centrarme en… Concentrarme en… .>> los pensamientos de Changmin quedaron inconclusos cuando sintió que los labios de Yunho se habían ‘apegado’ a su cuello.

Ya no importaba si en aquel momento Yunho le tumbaba sobre la cama (de forma horizontal e improvisada). Aprobó que le quitara los zapatos, y que de nuevo besara sus singulares labios, lamiera en el interior sus rosadas encías y después mordiera su boca.

Aunque todo resultara extraño, e incluso ella (su prometida), continuaba en la mente de Changmin (como siempre desde entonces), ahora había sido eclipsada por aquellas leves muestras de ardiente afecto…


La respiración de Yunho era fuerte, como su olor esparcido en toda la suite...
Si el ‘lobo feroz’ de aquel cuento tenia algún sonoro jadeo, seguramente sería el mismo que escapaba de Yunho.

— Changmin… —

Encima de él, deslizó la camisa de Changmin lo suficiente como para dejar sus hombros y parte del pecho al descubierto. ¡Cómo engañaban las prendas! Al quitarlas descubrió que Changmin era un esbelto hombre con cuerpo de ‘guerrero’ (lo que era más costoso de manejar a su atojo...)

Por lo contrario, el menor no tenía indicios de sumirse completamente (aunque le despojaran de su ropa y su firme ‘volcán de lava blanca’ quedase al desnudo), y en su ahora ardiente imaginación solo fabulaba lo fantástico que podría ser atropellar a Yunho bajo su cuerpo, y desfogarse con aquel misterioso e irritante hombre nocturno con el que había tenido un trato formal y abierto, casi de consuelo, en un tipo de ‘trabajo’ conjunto, pero nunca sincero.

— Déjame acariciarte, Changmin — gimió extendido sobre él.
Con su áspera americana cubriéndole el ancho cuerpo.

El menor abrió sus pardos ojos como los de un adulto cachorro. Parecía estar diciendo “Ni se te ocurra…”, pero ya tan abatido, triste y a su vez caliente que poco le podía importar.

Los largos dedos de Yunho, terminados casi en redondeada punta, surcaron la descubierta y sutil montaña trasera que se escondía sobre la cama. Los dedos se hundieron en la hendidura que formaba las nalgas, y clavó uno de ellos en el interior, obligando a que Changmin se curvarse lanzando un leve y resignado quejido por su boca.

Una de las largas piernas de Changmin (asustado) golpeó la mesita junto a la cama, logrando que la copa que allá se encontraba, con su rojo interior, se balanceara y cayese definitivamente al suelo, junto al escandaloso sonido del cristal quebrándose sobre el piso.

Yunho se detuvo de inmediato, sacando sus dedos que con tanto empeño había logrado clavar. Se incorporó, y observó aquel líquido esparcido sobre el parqué que cubría el piso de la habitación. El líquido rojo formaba un charco iluminado por la luz.

— ¡Oh! ¡Changmin! — exclamó enfurecido.

Incluso el nombrado pudo observar en los rasgados ojos oscuros de Yunho una nueva expresión de enfado en su pequeño rostro.

— Lo siento. No puedo hacer algo como esto.— comenzó a justificarse Changmin, con pomposas mejillas enrojecidas, mientras intentaba incorporarse y vestirse casi al mismo tiempo. Pero descubrió que la queja y disgusto del moreno se debía al desastre ocasionado por aquel líquido. — Yunho… Alguien vendrá y se ocuparan de limpiarlo — le tranquilizó, pero el moreno continuó arrodillado junto aquel charco.


Changmin se incorporó incomodo en la cama, sentándose en uno de los bordes de ésta, y se calzó de nuevo los pies con sus cómodos zapatos; y cuando se levantó, sintió que algo había quedado enganchado en el puntero de uno de ellos.

Changmin dirigió su mirada hacia abajo, donde observó como sus zapatos masculinos, terminados en punta, habían quedado enredados en algo que parecía un manojo de cabellos.

Inclinó su cuerpo para llegar a rozar con las manos sus pies, e intentó desenredar aquello.

Asustado al comprobar que era un largo cabello, Changmin agitó su pie para desprenderse del enredó. Cuando finalmente logró ‘desatarse’ de ellos, tomó esos cabellos con sus manos y los estiró, logrando así que algo bajo la cama se moviese de forma sospechosa.

No se trataba de un manojo de cabellos sino de una tupida melena castaña, larga y perfecta, que poco a poco apareció por debajo de la cama...

El corazón de Changmin se volvió más y más pesado en su interior. Intentó tragar saliva, pero no lograba que algo pasase por su ahora estrecha y atemorizada garganta al descubrir que aquel cabello terminaba en una redonda cabeza que comenzaba a aparecer con cada estirón que daba….

La cabeza sin vida estaba unida al cuerpo que aún se encontraba bajo el lecho (ese mismo en el que antes había estado tumbado).

Changmin dejó escapar una exclamación de horror que le hizo soltar de inmediato y de forma automática aquel cabello que le había servido de ‘cuerda’ para ‘extraer’ la verdad que se encontraba bajo la lujosa cama de la habitación iluminada.

Era aquel rostro vacio ese mismo que recordaba con vida… Ahora pálido cual tiza blanca (pero no descompuesto). Ojos abiertos, secos y sin ningún ápice de vida, en unas cuencas sucias que habían absorbido y adherido el poco polvo que se encontraba allí abajo. Una de sus finas manos visible, con la palma abierta envuelta en una sangre ya seca. Incluso podía ver sus femeninos hombros y los delgados tirantes de su vestido rojo, pero no se atrevió a sacar más su cuerpo…

El cuerpo indudable de JunHee.

Todo parecía haberse sumergido en un silencio fúnebre, y el corazón de Changmin comenzó a sollozar en su interior de forma terrible, haciéndole respirar con dificultad, como cuando se siente una fuerte punzada en el pecho.

De entre la luz apareció de nuevo Yunho, el indudable dueño temporal de la habitación que había mantenido aquello oculto entre un gran puñado de mentiras bien formadas:
— Déjame explicarlo… — dijo con frialdad al levantarse y verse descubierto— Lo entenderás todo, todo lo que deseabas saber — su atrayente voz se ajustaba perfectamente a su aspecto.

Con cada segundo las luces perfilaban los detalles de Yunho. Se podía observar su rostro pequeño y el color carmesí de aquel liquido del suelo que había esparcido ligeramente sobre su boca, perdiéndose entre sus labios.

La mandíbula de Changmin comenzó a temblar, junto a todo su cuerpo.
¡Nunca antes había temblado de aquella manera!
Como si le rodeara una infinita zona cubierta de hielo y escarcha.

— ¿Qué diablos es esto? — preguntó Changmin asustado, su nariz enrojeció y estaba al borde de un llanto desolador. — ¡Qué es todo esto! ¿Lo sabias? ¿Eras tú, Yunho? — cada palabra que decía era más difícil que la anterior. Le pareció una desagradable “broma”.

Changmin sentía que se iba a desplomar
¡Confió ciegamente en Yunho!
Se sintió más que estúpido por eso.

Deseaba huir, pero la escena era una pequeña prisión:
El cuerpo bajo la cama, Yunho acercándose… todo era paralizante; y quería saber.

Y por un momento el deseo de la verdad, del saber, del conocer, era más grande que cualquier miedo, pavor, dolor…Y Yunho tenía la verdad en el interior de sus labios corazón, ahora manchados por aquello a lo que antes había clasificado como bebida pero de un color demasiado intenso, permanente y reseco como para ser cualquier tipo de bebida cotidiana...

— Lo sabía… por supuesto que lo sabía. — contestó Yunho lentamente — Desde el primer momento en el que te vi — confesó, pero él no se movió — “Un hombre muy vital, lleno de cosas insoportables y buenas, pero él está perdiendo su tiempo”. Aquello fue lo que pensé al verte con tu prometida, Changmin. Ciego. Era como si estuvieras completamente ciego. Y yo completamente solo en ese momento — Yunho sonrió y sus dientes blancos habían sido ligeramente ensuciados por aquel espantoso color. — Yo fui al espectáculo que realizó el Hotel. Allí fue donde os vi a ambos por primera vez... ¿Recuerdas que te lo conté?... — Changmin lo recordaba, pero no se veía capaz de hablar o gesticular. — El espectáculo, el entretenimiento ¡era fascinante!, pero entre todas las escenas… TÚ eras la que más me apasionaba — le señaló con su dedo — Y pensé “Qué divertido debe ser estar con él”, no en modo romántico, simplemente disfrutar de tu compañía. Y no me equivoque… pues fue Changmin quien me mantenía entretenido en estas últimas noches. —

Yunho se acercó poco a poco, pero Changmin daba unos desconfiados pasos hacia atrás.

— Ella… JunHee… — continuó hablando el mayor, señalando el cuerpo allá extendido — Yo no tenía intención de hacerle nada malo, Changmin. — dijo a la vez que elevaba las gruesas cejas negras a modo de fingida inocencia — Ella gozaba de tu compañía, cosa que envidiaba, pero… no iba a matarla por ello. Las cosas sucedieron de ese modo... — encogió sus hombros, y Changmin deseó abofetear y rajar su duro rostro.

—Esa noche en la que la vi conquistando, o siendo conquistada… por Kim Jaejoong…— confesó detalladamente. Changmin le dirigió una mirada interrogativa con su expresiva cara — Sí, yo por casualidad no estaba muy lejos de la escena que nos describió Jaejoong la pasada noche. — continuó confesando Yunho — Era obvio que el amor que procesaba ella por ti no era realmente limpio. No voy a mentir diciéndote que aquella escena no me molestó. Yo había fijado mis ojos en ti, y ella te estaba engañando como a un imbécil, ¡por supuesto que me molestó! Quizás por ello me acerque a ella… — hizo una pequeña pausa, pero Changmin no pronuncio ni una sola palabra, por lo que Yunho continúo el relato:

— Parecía casual, simplemente tropecé con JunHee en el Hotel... Aunque fue algo intencionado, ella creyó que fue una buena casualidad. Yo no sabía que se había citado con aquel atrayente hombre de antes, y mucho menos imaginaba que ella pudiese saltarse aquel plan para irse conmigo…. ¡Qué mujer más seductora! — no pudo evitar sonreír, y Changmin enarcó las cejas— Ella se dejó engañar por algo de mí que yo desconozco. Quizás le gusté…, pues no paraba de tocarme y reír cuando hablaba conmigo, disculpándose por el tropiezo anterior. Tenía una risa muy dulce, y una mirada muy sensual, creo que por un instante ella me gustó, pero fue una atracción diferente a la que pude tener contigo al verte.— explicó Yunho dando un paso más al frente— Ella insistió en ‘tomar algo’ conmigo, ¿un trago? Ella decía que tenía tiempo suficiente ¡Ah! ¡Como si tú no existieras en aquel momento!. ¿Qué debía hacer yo? — Changmin no respondió — La razón por la que JunHee nunca apareció a la cita con Kim Jaejoong, fue por qué se entretuvo conmigo…, e incluso no fue difícil desplazarla hasta mi suite. Ella dijo que ‘Yunho’ era un nombre común y hermoso, y apostilló que parecía un hombre fuerte. ¿Por qué me eligió a mí en lugar de un hombre tan erótico como el anterior? No lo sé. — volvió a encoger sus anchos hombros — Pero sus intenciones quedaban al descubierto aquí mismo, en mi habitación... No te preocupes. No tuve ninguna relación con ella, si eso te preocupa. —

Toda aquella historia era mucho más horrible de lo que Changmin había imaginado. Cada palabra que escuchaba la recreaba en su mente, como un ‘video espía’ que había captado todo aquel engaño. Changmin se sintió apenado.

— En realidad, ella no se comportaba como una vulgar ramera. Ni se comportaba de un modo obsceno. Era toda una dama, y representaba bien el papel de una ‘soltera’ caliente y sutil. — ¿Aquellas eran unas palabras de animo? Changmin sintió ganas de comenzar a reír angustiosamente cuando le escuchó. — Logré besarla, incluso ella quería tumbarse encima de mí. No me negué. Su olor era especialmente cautivador, pero eso sería por qué en algún instante se mezclaba con el tuyo... — Yunho seguía hablando tan amablemente como siempre — Oh, la sangre es mi combustible más atroz. No te lo puedo ocultar más. Y su sangre parecía ser lo único que mis oídos eran capaces de escuchar, Changmin. — se justifico acercándose cada vez más a él — Me puse tan nervioso y enfurecido por su desconsideración hacia ti... Por un instante tuve una empatía de tu sufrimiento, y yo estaba ciertamente famélico... — pasó su lengua por el grueso labio inferior.

— Ella estaba sentada sobre mí, en esta misma cama, con su vestido subido hasta los muslos. — continuó — Extendí mis brazos y sostuve su cuello. ¡Tenia el cuello como un cisne! Era como una actriz de cine. Podía sentir la sangre que corría, fluía, por aquella zona. No podía soportarlo. La sostuve con mis dedos, y gire su cuello sin mayor esfuerzo… partiendo, rompiendo, desencajando algo en su interior que hizo un fuerte ruido. Aquello la hizo caer de bruces sobre mi, ya sin vida... Ni tan siquiera sufrió, no chilló, no se resistió, todo fue rápido e inesperado. Limpio y suave. Mordí su mano, rasque sus dedos, su muñeca, y me lleve a la boca aquel néctar rojo. — de los ojos de Changmin salieron tímidamente unas gruesas lagrimas al escuchar aquella espantosa realidad — No sé que sucede con la sangre al cabo de un tiempo... Creo que ésta se evapora dentro del cadáver. Así que lo hago lo más rápido posible. Lo extraído lo atesoro —

Changmin le miró incrédulo: — ¿Te estabas bebiendo su… sangre… todo este tiempo? — al imaginar que aquel vaso que había visto anteriormente mantuvo en su interior la sangre de ella para ser tragada como leche, un deseo de vomitar apareció en su garganta — Estás loco, Yunho — le gritó.

¿De que se trataba toda aquella locura? Sólo podía pensar que Yunho era un hombre que había perdido su juicio, y en su mente vivía un sinfín de fantasías macabras.

— No. No lo estoy. Ni tampoco se trata de un articulo que quiero que realices. — negó con su cabeza — ¿Por qué? No lo sé. No recuerdo desde cuando o por qué soy así. Lo necesito, tanto como tú necesitas otras cosas vitales, Changmin. Lo necesito para que el corazón bombé sin detenerse. Lo único que bombea tu corazón, lo único que riega tu mente, es sangre…, y es lo único por lo que eres capaz de vivir. Ella creía que yo era capaz de hacer el amor, pero en ese instante mi cuerpo estaba paralizado. La sangre es lo único que puede llegar hasta el cerebro, activar miembros, músculos, articulaciones. Soy normal, no tengo ningún tipo de poder o fuerza. Ni tan siquiera creo que sea inmortal. Mi color de piel es tan sano como el tuyo, su pigmentación no varia. — levantó la manga de su americana, y mostro su piel morena — Soy sólo lo que ves. Simplemente lo que ves. — los ojos oscuros de Yunho se clavaron sobre los suyos — Dispongo de unos insignificantes y mortales incisivos, pero no necesito matar para ello, ¡la sangre esta en todos los sitios!, pero… estas cosas suceden, incontrolables, imparables. — le explicó con el deseo de que el menor le comprendiera — Necesito a alguien a mi lado. Podría estar solo, pero me he acostumbrado a tu presencia, Changmin—

Era incapaz de moverse. Por unos segundos comenzaba a creer aquella inverosímil historia de Yunho, quizás por qué su mirada era increíblemente licita, y su rostro era tan tétrico como un ser seductoramente anómalo. Pero seguía siendo incapaz de decir algo.

— Me acerque a ti, tras haber terminado con ella... — continuó relatando Yunho — Te escuche discutiendo con los recepcionistas en el vestíbulo del Hotel. Era el momento idóneo para acercarme a ti. ¿Detective? No era una excusa cualquiera, ni era lo previsto de algún plan, pues de verdad me dedico a ello… La tarjeta de presentación que te mostré y te di es autentica — se apresuró a asegurar — Me encanta el comportamiento de los amantes en este tipo de ‘investigaciones’. Y es un buen trabajo donde conocer a todo tipo de individuos. Pero… mi plan sólo era estar contigo. Tú eras sin duda un buen candidato de compañero. Así que decidí ayudarte en tu búsqueda, pero yo era consciente de todo... — Changmin murmuró una frase repleta de insultos que Yunho ignoró, continuando: — Era divertido jugar a la ignorancia, aparentar la inopia, y el juego de las investigaciones llevaba a muchos caminos inesperados. — de pronto en sus ojos volvió aquel brillo de curiosidad que había tenido en las pasadas noches — Eres singular Changmin, y al estar solo ambos me di más cuenta de ello... Tenía curiosidad por ver que más sucedía, para mí esto solo era como ver una película, y toda película tiene un final. — consciente de que aquel era el fin de su actuación — Todos aquellos sospechosos… No tenía nada previsto, aparecieron los tres individuos, y ellos me mantuvieron entretenido junto a ti —

Cuando Yunho paraba de hablar, la habitación se volvía un sepulcro silencioso y turbulento.
Changmin nunca había escuchado hablar tanto a Yunho, siempre se había mostrado misterioso a la par que silencioso esas noches. Pero ahora deseaba que callase.

— Tenía intención de contarte todo. — siguió al ver que Changmin continuaba paralizado — Pero siempre surgía algo nuevo... También eres inteligente, Changmin… así que sabía que pronto sacarías conclusiones de mis sospechosas acciones y comportamientos en todo el tiempo que pasamos juntos. Aunque fue un arduo trabajo ocultar todo esto, pero, fue indudablemente emocionante. La habitación tiene un aroma dulce y agradable ¿verdad? Fue complicado deshacerse de un olor putrefacto, pero aun más difícil fue hacer desaparecer el olor a perfume que ella desprendía. — volvió a caminar y Changmin se sobresaltó — Todos tenemos nuestros propios ‘trucos’— afirmó astutamente.

Changmin le dirigió una mirada asesina con sus ojos de color caramelo anegados en lágrimas.

— ¡Quita esa expresión de tus ojos, Changmin! — le pidió Yunho— Vuelve a la expresión de hace unos minutos, por favor. — todavía podía recordar aquellos ojos excitados mirándole desde abajo, sobre la cama — Era realmente adorable —

Enrojeció hasta las orejas — No eres lo que dices ser, Yunho. — le increpó — Sólo estas completamente loco. Lunático. Lo correcto sería afirmar que mataste a JunHee por algo tan banal como son los celos u obsesión. — su voz se elevó y por un momento su dolor estallo en forma de cólera. No podía creer toda aquella historia de terrorífica fantasía.

Yunho sonrió al escucharle — ¿Eso crees? — preguntó mientras extendía su brazo para aproximarse al cercano interruptor y apagar las únicas luces que iluminaban la suite.

La habitación oscureció de un modo apabullante.

El corazón de Changmin se aceleró, y su negro alrededor no hizo más que acrecentar un miedo interior que nunca antes había experimentado….

No se escuchaba nada, solamente su pecho latiente y su respiración aterrada.

No se oía el sonido de los pasos de Yunho, ni ningún otro sonido procedente de él. Quizás había creado aquella atmosfera deliberadamente, con el único objetivo de amedrentar al menor.

Y lo estaba consiguiendo…

Changmin, a pesar de la ceguera e inusualmente atemorizado, intentó caminar queriendo alcanzar la salida, pero una fuerte mano se amarró a él como una cuerda, y asió su brazo con fuerza.

— ¿Por qué huyes? — susurró Yunho cerca de su oído entre la oscuridad.

Era la primera vez que la voz de aquel hombre le provocaba aquella extraña sensación de terror. — ¡Jung Yunho! ¡Estás completamente loco! — chilló Changmin, dejando toda su fuerza en la masculina voz. Pero aquella privada habitación parecía ajena a todo el gentío del exterior. Como un negro infierno.

La oscuridad se había vuelto más impenetrable. El cuerpo de Yunho apresó a Changmin en la pared del modo más fuerte y temerario posible.

El varonil y agradable olor que desprendía el moreno era lo único ‘visible’ en aquel momento.

— Suéltame… ¡Basta! — Changmin se removió cuando sintió algo sobre su cuello.
Se trataba de los gruesos y apretados labios de Yunho, abriéndose paso en su piel con un tortuoso y feroz mordisco que le arrancó un profundo alarido.

Incluso el mordisco de un animal salvaje y despiadado debía ser menos doloroso que aquel que había recibido Changmin, que quería defenderse, pero parecía imposible.

No tardo en sentir un líquido deslizándose por su cuello, consciente de que se trataba de su propia sangre, esa misma sangre que en la penumbra la lengua de Yunho se afanaba por lamer y absorber con la boca.

El sonido de la lengua de Yunho chapoteando sobre aquel líquido era espeluznante.

El cuerpo del moreno se caldeo y encendió, e incluso por un instante Changmin fue capaz de sentir los genitales de él vitales e hinchados debido al incremento de ‘vida y calor’.

¿Podía ser verdad toda aquella anterior locura (en forma de confesión)?
Con sus manos intentó apartar la ‘abultada y dura amenaza’, sin demasiada suerte.

¿Qué vena había explotado? ¿Qué arteria había reventado?. Changmin rogó en la oscuridad para que no fuese la yugular, el conducto que conectaba su mente y corazón, aquella que ahora dejaba salir aquel borbotón de sangre como si fuese una fuga de agua...


De pronto, se dio cuenta que el cuerpo de Yunho se había alejado.
Su calor se había disipado. Sus labios le habían abandonado.

Repentinamente la luz volvió a inundar la suite de nuevo...
Yunho había conectado las luces. Su rostro se mantenía limpio, retirando aquel líquido bermellón de su boca y zona maxilar, observando atentó la reacción del menor.

— Oh, no…. No — musitó Changmin inquieto.
Bajó su vista y observó, gracias a la luz, su camisa cubierta de escarlata sangre.

Su cuello bañado por aquello parecía más brutal y espeluznante de lo que podía parecer ese líquido en cualquier imagen que haya visto antes. Nunca sintió tanto mareo o nauseas al ver sangre, pero Changmin experimentó por primera vez aquella asquerosa sensación en la que su cuerpo se balanceaba y su vista se nublaba.

Tocó con sus dedos la sangrante herida de su cuello, por ese firme ‘bocado’, y su mano se empapó de aquel color rubí negruzco y llamativo como el neón.

— No pienso hacerte daño, Changmin. Sería lo último que haría. Créeme… —
Changmin pensó que Yunho le trataba como un imbécil. “No pienso hacerte daño” ¡¿Cómo?! El ‘daño’ ya estaba debilitando su cuerpo, manchando su elegante ropa de ese carmesí.

— No sucede nada. — le continuó tranquilizando con su exquisita voz. — Una persona puede resistir viva con solo el 40% de su sangre, ¿eras consciente de ese dato? Pero la recuperaras… He tenido cuidado. Las serpientes mortíferas coagulan la sangre de sus victimas, hice algo parecido. — ¿Por qué diablos de nuevo sonreía con sus dientes perfectos? — El veneno es sutil. Pero no te preocupes, pronto te sentirás mejor, te lo prometo. No vas a morir en este Hotel, no dejare que pase algo como eso... No dejare que te pase nada, Changmin —

Sí, tranquilizaba escuchar a Yunho.
Increíblemente era tranquilizante... Le empezaba a gustar su voz….

Changmin se dejó caer en el suelo, arrastrando su espalda por la blanquecina pared hasta llegar al piso. — ¿Veneno? ¿Me has envenenado? — preguntó, presionando con sus manos la hemorragia repleta de grumos negros y rojos.

— Es algo infinitamente mejor que eso…— Yunho se acercó y se puso de cuclillas frente a él — Eres un buen compañero, Changmin. Y verte sufrir es muy doloroso. — dijo entristecido al ver como el sudor comenzaba a aparecer sobre las ‘mejillas bebé’ de Changmin, antes de que éste cerrara sus ojos cansado y débil...


~~~~~~~


— Yunho-ah…— gimió rápidamente al volver a abrir los ojos.

Aún estaba sentado en el suelo, apoyando su espalda en la pared. Notó como el peso de su ropa mojada en sangre se había aligerado al secarse. Ya no sangraba cuando despertó...

— ¿Estás mejor? — le preguntó el mayor aún arrodillado frente a él, con su traje impoluto.

Changmin se llevó las manos al pecho:
— No… No… — tartamudeó exasperado — No está latiendo —

— ¿Ah?... Pronto lo hará. Respira...— le calmó con su serenada voz. Colocó los dedos en sus labios y exploró con la mirada su boca — La metamorfosis es el estado más complicado que los seres humano podemos experimentar. Pero no tienes de que preocuparte si estas conmigo, Changmin — acarició sus mejillas.

Changmin estaba absorto, tenía al alcance de su vista el cuerpo aún extendido y descubierto de su prometida en el piso de la lujosa habitación de Hotel. Tan pálida y desvivida como antes, cuando la había descubierto bajo la cama de Yunho.

— JunHee…— suspiró.
Nada había sido un sueño… y en ese instante deseó levantarse del manchado parqué, besar la álgida frente de ella y disculparse, pero no lo hizo...

Yunho se volteó y también observó el prefecto cuerpo de la mujer de melena aún intacta.

— Lo siento — dijo mirando de nuevo a Changmin. Se acercó a él y besó sus labios de imprevisto — Sé que la apreciabas... aunque quizás no fuese algo reciproco —

Changmin se mantuvo inmóvil, pensante, ni siquiera se quejó cuando Yunho besó de nuevo sus largos labios. Era deleitoso y extraño. No entendía nada...

¿Dónde estaba la herida que antes surcaba una parte de su garganta? No lo sabía.
Su cuerpo no latía, pero estaba hablando y respirando. Sentía el tacto de aquel engañoso hombre, su compañero, pero el miedo hacia él se había esfumado... No temía a Yunho.

— Quiero matarlos, Yunho — dijo súbitamente. El moreno le miró con sus ojos tiernamente rasgados y serios — Quiero acabar con el mujeriego Kim Jaejoong. Al hostil Park Yoochun. Incluso con Kim Junsu, quien tanto me ha ocultado incapaz de decirme nada. Quiero acabar con los tres — le explicó convencido, dando a cada nombre un oportuno adjetivo.

Yunho no puedo evitar sonreír. Changmin estaba experimentado un nuevo deseo.
(Quizás agradecido de que el deseo no fuese contra él)

—Tenemos tiempo para eso, Changmin…. — se levantó y extendió su mano para ayudar a Changmin a hacer lo mismo — Cámbiate de ropa. Aún tenemos la noche para hacer hablar a los ‘sospechosos’ — continuó con el juego.



~~~~~~~


Debía ser una de las pocas personas capaces de quedarse dormido en el agua, pero allá estaba Kim Jaejoong, sumergido su cuerpo en las aguas burbujeantes de la hidromasaje que presentaba el espectacular aseo de la habitación que había pagado.

Se había ‘zambullido’ tras una noche bebiendo en la sala de juegos del Hotel y agasajar a unas cuantas personas. Si iba a ser esa una de las noches en las que se podía permitir estar en aquella suite del importante Hotel, no lo iba a desperdiciar...

Jaejoong activo aquella burbujeante opción y después de unos segundos sintió como cavilaba en el interior del agua, cerrando sus grandes ojos y quedando sutilmente dormido.

La calma fue rota cuando repentinamente escuchó el sonido de la puerta.

Despertó al instante, moviéndose en el interior de la tina, haciendo que el agua espumosa se balanceara. <<. ¡¿Quién diablos será a estas horas?! .>> pensó alterado al mismo tiempo en que se incorporaba y se cubría el delgado cuerpo con el cómodo albornoz blanco que disponía la habitación.

Era una hora muy inusual para recibir visitas, pero en su caso, pensó que quizás se trataba de alguna divertida e improvisada cita nocturna. Por eso, Jaejoong no perdió el tiempo secando sus cortos cabellos, ni vistiéndose, pues ya irradiaba mucho atractivo de ese modo, y directamente abrió la puerta principal.

Su sorpresa al abrir fue encontrarse a aquellos hombres tras el umbral.

Era inevitable recordar a ambos individuos y sus extrañas preguntas, aquel interrogatorio de la pasada noche en la sala de juegos del Hotel. Aquel detective moreno de ojos ligeramente más pequeños que los de su acompañante, el cuál era algo más alto y de cabellos perfectos. Ahora lucían a la par, con trajes que enfatizaban su masculinidad y ambos tenían una apariencia limpia pero tenebrosa. (Changmin había hecho un gran trabajo aseándose y cambiándose)

— ¿Qué os trae por acá? — preguntó Jaejoong, acomodando su albornoz — Os conté todo lo que sabía aquella vez… incluso siento haber sido tan directo… — miró a Changmin, recordando aquel incidente. Volvió dirigir la mirada a ambos y mordió sus gruesos labios mojados — No esperaba vuestra visita, pero… si queréis pasar.., no os voy a negar la entrada…— rió con su delgado y liso pecho casi descubierto — Pero debó repetir que no sé donde está tu esposa o prometida, o lo que diablos sea…—

Changmin le miraba fijamente; su plan era aparecer ante Kim Junsu, pero fue imposible: — El restaurante no se encuentra abierto a estas horas, y debimos saltarnos un paso, e ir al siguiente. Por eso estamos aquí — comenzó a hablar Changmin, dejando a Jaejoong confuso.

Desde que ambos se conocían, siempre había sido Yunho quien había tomado iniciativa en todas las conversaciones, pero ahora se mantenía en silencio, observando a su lado como Changmin hablaba con soltura.

— Odie tus palabras aquella noche, Jaejoong. Fueron de lo más molestas, eres ciertamente un sinvergüenza por describir todo de ese modo, y describir a JunHee de ese modo. — le recriminó, pero Jaejoong fue incapaz de contestar y su rostro fue rodeado por las gotas que caían de su mojado cabello. Debían afirmar que era un hombre demasiado erótico a pesar de algunos leves defectos, ¡aquello molesto más a Changmin!. — Pero no te preocupes, no he venido por eso… Solo queremos que nos dejes entrar…—

— Qué rencor más dulce me guardas. Entonces… entrar —
Jaejoong sonrió, y abrió la puerta de par en par, para dejar entrar a ambos hombres.

Durante un instante Changmin sonrió a Yunho de soslayo, dejando ver sus rosadas encías como un niño. Yunho le devolvió la sonrisa consciente de lo que Changmin se proponía a hacer, y feliz al saber que, fuese algo bueno o malo, aquel sólo era el comienzo para ambos juntos…



- FIN -


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- FanFic / ¡Otra vez! - [Actualización]
11 de agosto de 2014 @ - FanFic / ¡Otra vez! - [Actualización]


- FANFIC

*Actualización* Why empty? [YunJae] Capitulo 19
*Actualización* Un momento de huida [HoMin] Capitulo 2

*Edit* Un momento de huida [HoMin] Capitulo 1
*Edit* Why / Empty? Capítulos 1 – 12 [VOL.1]
*Edit* Why / Empty? Capítulos 13 – 17 [VOL.2] (en proceso... lol)



- GRACIAS Y CORRECIONES

¿Hola? ¿Qué tal? ~ Espero que muy muy bien ^^
En la entrada anterior aproveche para explicar mi ausencia después de tanto tiempo;
y estar por aquí de nuevo es extraño… ^^// estoy tan nerviosa hahaha.

Os estoy totalmente agradecida por la re-bienvenida. (*comienza a llorar*).
Muchas gracias por comentar y hacerme un hueco. No sé si lo merecía...
(Yo ya me imaginaba completamente sola…)Gracias por comentar en los fanfic (;_;)
Pero me siento muy agradecida por la oportunidad que me das ^o^


Pensé que lo correcto sería continuar las actualizaciones, aunque estas llevasen un tiempo pausadas, antes de comenzar cualquier cosa nueva. Como dije, por suerte tuve algo de tiempo para terminar las series que tenia inconclusas. ^^ (Aunque no sé si os gustara estas continuaciones, por favor hazme saber si la historia sigue en el buen camino LOL). Así que no tardare mucho en actualizarlas por completo.

×- Las historias que estaban inconclusas fueron:
Un Momento de Huida [HOMIN] y 「Why / Empty?」 (Vol.2) [YUNJAE].
Voy a poner un punto y final en ambas historias muy pronto... Por que actualizare mas seguido.


×- Pero aproveche el tiempo para también editarlos
(Me estuve leyendo los capítulos del serial, y mi cara al releer el lemon
fue… autogolpearme por lo pervertida que soy LOL)

¿Por qué los edite? Odio los fallos. Eche un vistazo a ambos fanfic y edite todos los errores posibles (que para mi vergüenza fueron muchos) Lo hice en ambos por si alguien quiere re-leerlos para ponerse al día, o si a algún nuevo le da por leer ‘estas cosas’, para no avergonzarme tanto (LOL) Aunque no prometo que todo haya sido corregido, creo que la mayoría si... hehehe

Sé que no es escusa, y esta mal, pero muchos los escribo demasiado deprisa, y tengo deslices de teclas y salen palabras que no deseaba o se olvida alguna acentuación, o directamente la palabra sale un ‘asco’ que no tiene ni significado (/o.o/) Así que lo edito rápidamente y ¡Lisyo! … Digo ¡Listo! (hahaha).

Como me sentí muy bien al editarlos, haré lo mismo con los demás fanfic que tengo por aquí, para limpiar mi vergüenza. Sé que no hace falta… pero ya que estoy aquí…


- SOBRE FANFIC Y COUPLE





×- UMDH es un ThreeShot, como me gusto eso de hacer solamente 3 Capítulos (al ser incapaz de hacer un OneShot decente), decidí de ese modo realizar un YooSu, que termine ayer en un momento de aburrimiento… (Aun tengo que echarle un vistazo, así que lo dejo para futura ‘actua’).

×- No me olvidare de las demás couple. Pienso que algo saldrá de mi ‘enferma’ mente… De momento, nada más puede salir de ella. Mi mente es bastante seca, no te puedo mentir. Espero muchas más historias variadas, aunque soy una negada y siempre vuelvo algo sádicas, melancólicas y, sincerándome, algo ‘depravadas’ algunas de las historias (No sé por qué el lemon siempre aparece en ellas LOL). Creo que el humor no es lo mío *llora*, y el romance, lo intento…

×- Una persona me escribió tras leer ‘Iniciativa’ en AmorYaoi, que cómo era yo capaz de escribir eso LOL, tener esa imaginación tan malsana… Sí es cierto, tengo una imaginación malsana, pero decir de corazón cassie que yo no pienso que Jaejoong sea de una manera u otra, solo doy una historia inventada de la que todo es mentira; Estaba por preparar mi cuerda para ahorcarme tras leer el comentario cuando de pronto leí aquí el reciente positivo de Koneko Kim sobre ese oneshot, muchas gracias, me levantó mucho la moral ^^

×- Cuando actualice finalmente “Why/Empty?” me gustaría hacer otro YunJae, y como hace tiempo que no hago videos para fanfics, me gustaría hacer uno para él. (Me gusta soñar *o*)No me matéis por la aparición de una mujer en el fanfic de “Why/Empty?”, solo quería meterle tensión.

×- Sobre el lemon en “Un momento de huida”, se encuentra en el último episodio, como las demás advertencias, lo deje todo para el desenlace, y no sé si clasificarlo aun como Lemon o como Lime, pero algo es seguro: es entre el HoMin, no es un lemon heterosexual, aunque lo podría parecer por la aparición de una mujer en el fanfic... Yo siempre hago que una mujer aparezca… porque me parece divertido.

×- Ya sabes mis couple favoritas son: YunJae, YooSu, HoMin, y JaeMin.
Pero estoy abierta a cualquier pareja, así que veremos que surge...

×- Si tenéis alguna critica, por favor, hacérmela saber, lo intentare mejorar si es posible. Pero yo espero que os entretengan durante un momento…, como a mi me lograron evadir en algunos momentos del estrés LOL.

Fue muy divertido escribirlas, así que, solo puedo pedir que también a vosotros os diviertan.
Besos, y muchos abrazos ~♥ Nos leemos; y lo siento por mis entradas siempre largas… (u_u”)



___________________


-Y ENVIANDO CONTESTACIÓN ○○○

YunJae-Adict, muchas gracias por tu comentario, y sobre todo hacer un hueco para leer la historia ~ Me hizo feliz saber que querías que la continuase publicando, y me dio ánimos.


Oh, Yari Akumi, yo siempre estoy autocastigando hehehe, somos bastante duros con nosotros mismos. Tiene todo un final ya escrito que espero que no te decepcione (ahora tengo miedo). Me emocione mucho con tu mensaje *-* y me animó muchísimo ~ Yo sinceramente siempre veo mal todo lo que escribo, y que te gustase… me hizo muy muy dichosa.


Había desaparecido momentáneamente, Doragilda Machado, y cuando regrese estaba muerta de miedo hahaha hasta que también leí tu comentario, y me sentí menos temerosa. Muchas gracias por soportar mis faltas, y espero sinceramente que te continúe entreteniendo la continuación a pesar del tiempo...


Gracias por seguir ahí Stefimin, wa ~eres realmente amable,
gracias siempre por tus comentarios, siempre me han hecho feliz ♥



Gracias a ti Naiara Kim por la ‘espera’~ y sobre todo por tus comentarios, espero que te continúe gustando la continuación a pesar de todo, que me preocupa mucho ^-^ Me gustaría mucho seguir viéndote por aquí o LALA.


(=;__;) Gracias Belen, yo me sentí muy mal al no poder contestar todo este tiempo, ni poder escribir ni tan siquiera una entrada con la que disculparme... Sobre todo contigo, que siempre hablamos y de repente me fue imposible contestar. Ahora que de nuevo podía, aunque fuese un poco, me pensé muy seriamente si era lo correcto, por qué tenia miedo hahaha Ha pasado un tiempo en 'paradero desconocido'. Gracias por la bienvenida *abrazo*
La mente siempre la tuve especialmente 'mal', y se acumularon las cosas en ella. Aunque acabaré dejando locuras por aquí hahahaha. Por fin que me comprendes, y me las perdonas.
Yo tenia muchas ganas del álbum de JYJ (que ya decían hace un tiempo que lo iban a lanzar y estábamos quedándonos sin uñas desde entonces...) Maldita sea, no hay manera de que hagan algo mal, a mi me gusto especialmente el MV, incluso más que los anteriores, y eso que GET OUT me tenia loca. La canción, muy increíble, me imaginaba algo de ese estilo. No me han decepcionado. ¡¡¡Ah!!! Como te entiendo con lo de los spoilers (hahaha), a mi me sucede lo mismo, da mucho dolor tener que escucharlo de modo 'poco legal' (por decirlo de algún modo) pero... siempre me pasa esto, tengo que escucharlo antes de tenerlo, porque tardo mucho en tener el CD original, con todos me pasó eso... tardo mucho en ahorrar aunque sea un poco para comprarlo, y después que llegue otro tanto hahaha Entonces lo escucho hasta que pueda tenerlo. Porque si.... que es bastante emocionante tener el original como modo de apoyo. Como te entiendo… ;__;
Te extrañaba mucho~♥. Nos leemos ~ *o*


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@ Why Empty? [Capitulo 19]

• Indice de '「Why / empty?」'


Capitulo 7: "De decepciones inexplicables" (Vol. II)


Aquel extenso parque estaba junto a las orillas del río “Han(gang)”, por eso el tiempo refrescaba cuando llegaba la noche... Gracias a las iluminadas zonas, no era excesivamente peligroso pasar un tiempo por aquel lugar, y algunos ciudadanos acababan haciendo algún deporte nocturno allá.

También era un lugar perfecto para pasar desapercibido, y Jaejoong se sentía cómodo al caminar ahora con ‘normalidad’ por aquella zona...

Aún no podía creer que al final hiciese caso al ‘reaparecido’ Park, y anotara mentalmente aquel dato que le había proporcionado en la cafetería aquella misma mañana. Jaejoong no era sugestionable, pero logró sentir ‘arrepentimiento’ gracias a aquella extraña conversación.

“-Sí, además también va a ir a entrenar al parque de río Han, ya sabes…-“

Y ahora estaba allá, dispuesto a hablar de nuevo con Yunho.
Se sintió estúpido e inconsciente de que aquella nueva noche traería una nueva situación…


~~~~~~~


Las cortas botas sobresalían de sus delgados y rasgados jeans. Se cubrió la cabeza con la capucha que disponía su oscura cazadora y caminó buscando a alguien en concreto...

Aún seguía igual de indeciso… ¿Por qué siempre era tan difícil encontrarse con él?
Da igual el tiempo que pudiese pasar, Yunho tenía el poder de hacerle dudar…
Quizás por ello había extraído tiempo suficiente para pensar y organizar una parrafada inicial.

<<. Practiquémoslo un poco más .>> pensó Jaejoong antes de hablar en voz muy baja:

— Yunho, siento mucho que tuvieras que dejar tu trabajo por mí.— comenzó mientras caminaba por el ceñido sendero del parque. Estaba recreando en murmullos la conversación que comenzaría si encontraba a Yunho en aquel lugar. — En realidad, sé que renunciaste a causa de lo que hiciste la última vez que nos vimos. ¡¿Acaso estabas loco?! ¡No vuelvas a hacerlo más!— exclamó en un siseó, sacando de nuevo su irrespetuoso comportamiento al rememorar aquel caliente recuerdo de coacción que ahora parecía hacerle titubear un poco.

Jaejoong se calmó y continuó con el monologo, asegurándose de que nadie le siguiera u oyera (pues cualquiera podría pensar que más bien era un lunático encapuchado):

—Voy a intentar olvidarlo... — murmuró, y sus pómulos blancos ardieron bajo la capucha, era inevitable recordar aquel último contacto que había tenido con el moreno, su imponente cuerpo sobre él y su enfurecido comportamiento. — Creo que lo merecía por lo que te hice en el pasado... — pensó sin saber que más decir.

Jaejoong dio media vuelta en mitad del sendero del parque, como si fuese una humana peonza (trompo)…. Comenzaba a arrepentirse, había dejado muchas cosas de su ‘agitada vida’ para estar ahí, y sólo evocar la imagen de Yunho le hacía tener un insoportable e insólito sudor en las manos.

De la moderna bolsa que esa noche trasportaba tras su espalda, Jaejoong sacó un pequeño recipiente de plástico. Apretó con sus venosas manos aquel recipiente, y continuó con un tono casi imperceptible:

— Pensé que tendrías hambre, después de tu esfuerzo… — sabía que aquella frase vendría bien si le veía practicando ejercicio (como le había avisado el enterado Park). — Así que cocine esto... — de pronto Jaejoong se sintió ridículo, y un tanto ‘femenino’, por lo que se molestó consigo mismo y añadió una frase de justificación: — Vivía solo, como ya sabes, así que aprendí bien a cocinar, creo que eso lo sabes también. No fue complicado, es algo similar al galbitang que comimos la primera vez que nos conocimos. Tómalo… — extendió hacia delante aquella comida como si enfrente suya estuviese él. — Es en modo de disculpa, Yunho. —

Al final, no era una conversación tan penosa como había imaginado...
(Incluso se sintió orgulloso de intentar sacar su faceta extrovertida de siempre)
Y quizás de ese modo la culpabilidad del pasado y el presente se esfumarían.

Jaejoong se detuvo avergonzado, y durante un momento se puso de cuclillas en medio del arenoso camino, llevándose las manos a la cubierta cabeza.

— Me voy a volver loco —
Aquello no era propio de él, pero por lo contrario, lo estaba haciendo….

Recordó las palabras de Park, de esa mañana, como si las escuchara en directo una vez más:

“-Él tiene un trabajo que mantener. Logró que tus sueños se cumplieran, de una manera u otra, él te ayudó… y tú ahora le dejas sin un puesto importante… Seguramente lo dejó por ti, Jaejoong-”

Probablemente aquella fue una de las razones por las que se ablando su riguroso orgullo.
El tiempo había pasado pero aun conocía muy bien los sueños y aspiraciones de Yunho…

Aquel recipiente de plástico mantenía en su interior la aún caliente comida que tuvo tiempo de preparar. Jaejoong pensó que con eso sería más fácil romper la incomodidad entre ambos…

Volvió a meter aquello en su moderna bolsa, se levantó y continúo caminando.
Aún si no encontraba a Yunho, era agradable estar allá en su tiempo libre…



~~~~~~~


Finalmente Jaejoong iba a marcharse al no encontrar su objetivo, cansado de la inútil caminata y los cigarrillos consumidos... No era sorpresa que, mientras caminaba de regreso, escuchase una escandalosa risa femenina en una de las zonas del parque.

Pero de pronto, algo más llamó la atención de Jaejoong…

— Ah… Yunho Oppa —

¡Oh! No sólo el nombre… Incluso esa voz… Le era algo tan conocido….
Jaejoong se acercó sigilosamente al origen de aquellos molestos gritos.

— Tengo miedo — se continuó escuchando.

Detrás de los arbustos oscurecidos por la noche, Jaejoong logró observar aquella deportiva zona con diferentes maquinarias de ejercicio al aire libre (aquellas mismas maquinas que estaban instaladas a lo largo del parque del río Han, de las ya le habían hecho mención).

— ¿Y si alguien me ve así? — continuó hablando entre risas aquella femenina voz.

Jaejoong, con ojos similares a los de un nocturno búho figón, divisó la silueta de aquella muchacha que exclamaba — ¡Ah! —mientras nuevamente reía.

Ella estaba sujeta, de una manera muy cómica, en una alta y horizontal barra de ejercicio, donde sus pies no llegaban al arenoso suelo. Y junto a ella, Yunho reía suavemente mientras sosteniendo su cintura la ayudaba a bajar de allí.

Con atención, Jaejoong observó a distancia aquella escena.
Sin duda se trataba de Yunho. Pues podía ver sus manos morenas y largas asir aquella cintura, ayudándola a bajar de una forma bastante caballerosa.

Cualquier persona que presenciara la corta escena, los señalarían a ambos como una pareja disfrutando de aquel lugar con sus ropas deportivas y estilo natural.

Ni la ropa vaporosa y holgada podía cubrir y eliminar un cuerpo ancho como el de Yunho, e incluso esas prendas deportivas que le cubría no hacia más que acrecentar y enfatizar el efecto de ‘fuerza’ bajo la sudadera que portaba...

Sin duda aquella era la cita de la que Park había hecho hincapié con malicia. “-En estos últimos días tiene citas a ciegas siempre. Esta noche, creo que Yunho también tiene una de esas citas…-” le había dicho con seguridad.

— ¡Qué desastre! — exclamó Yunho con una pequeña y dulce sonrisa, bastante común en él.— Dije que éstas barras estaban demasiado altas. Es difícil mantener la fuerza en los brazos una vez estás arriba. — le amonestó con suavidad. Tocó el fino hombro de ella y le preguntó: — ¿Estás bien? —

A pesar de la distancia, Jaejoong era capaz de escuchar aquella elevada conversación gracias a la silenciosa noche que residía. También fue capaz de reconocer quien era ella... No había duda: era la compañera de Yunho; les unía un vínculo profesional y pura afición.
Jaejoong ya había tenido el ‘placer’ de hablar con ella en anteriores ocasiones, ya que ésta forma parte de su equipo de baile. Ella se preocupaba bastante por Yunho... (como ya le había demostrado con precipitadas frases de ‘defensora’ como “-No dejare que hundas a Yunho Oppa-”) Por lo que no fue una sorpresa su planeada cercanía...


Ella asintió con la cabeza. Se encontraba bien. Le devolvió la sonrisa a la vez en la que se ponía la mano cerca de su latiente corazón, exaltada por lo sucedido.

— Yunho, eres una persona muy atenta. — le alabó en un grito— ¿Está bien si practicamos un poco más? — propuso con energías suficientes como para continuar.

El moreno asintió mientras, de forma amable, arreglaba los largos cabellos de ella.
¡Yunho era tan endiabladamente cordial como siempre! Pero con Jaejoong, desde el reencuentro, sólo mostró en sus rasgados ojos oscuros una penetrante mirada de rencor y dolor atípica (pero quizás algo merecida por el comportamiento distante e impasible del mayor...)

Sí, aquella muchacha tenia buenos atributos…, pero Jaejoong se quitó la capucha y pasó la mano por su propia cara ardiente, pensando con vanidad y narcisismo que él era muchísimo más hermoso, aunque fuese más mayor (y hombre)…

Algo comenzó a removerse en su pecho de forma molesta. Muy molesta.
Como si una mano traspasara el cuerpo y agitara su interior de mala manera.

Resopló incomodo. Había visto suficiente allá escondido entre los arbustos y la oscuridad. Pensándolo bien, ¡qué escena más humillante! Pero tampoco era buen momento de aparecer con su inmaduro y preparado discurso…

Jaejoong ya no sabía el por qué se había desplazado hasta allí aún sabiendo aquel dato, y mucho menos se explicaba por qué se había puesto a hurtadillas a ‘espiar’ con creciente curiosidad y recelos... cuando no era esa su intención.

¿De que se trataba aquella creciente sensación?
Había supuesto que quizás todo eso era una invención de Park...
<<. Desde que volvió a reaparecer, es como si Yunho fuese incapaz de olvidar, y mucho menos de borrarme (visto todo lo que había hecho) .>> sin desearlo creció en él la prepotencia, pensando que quizás aquel dato de cita era ‘falso’. Pero ahora, lo mejor era comerse él solo aquella comida, antes de que comenzase a enfadarse consigo mismo...


~~~~~~~

Así debía de sentirse un errante del desierto al encontrarse con un manantial de agua; de ese mismo modo en el que se sentía Jaejoong en ese instante en el que encontró aquel ‘pojang-macha’ no muy lejos del Han River Park, del que acababa de salir...

Se trataba de uno más de esos ‘restaurantes carpa’ que siempre se encontraban en las diferentes calles de Corea. Era una suerte encontrarse un ‘pojang-macha’ allí, sin duda se trataba de una temporaria, pero disponía de sus tablas y sillas bajas en las que se podía sentar al ‘aire libre’. Una cosa que Jaejoong apreció en aquel momento (pues necesitaba comerse aquel vergonzoso plan que había tenido...)

La carpa/toldo de color azul marino no era íntima, ni especial, pero sus bebidas eran lo suficiente atrayentes para sentarse y llenar un pequeño vaso de cristal con el licor local, cosa que Jaejoong hizo inconscientemente...

La noche era cuando más gente se concentraba en esas ‘carpas’, por lo contrario, en aquella solamente se encontraban tres desconocedoras personas dispersas, las cuales se quedarían toda la noche bebiendo soju y comiendo odeng hasta el amanecer (todos ellos con una grave ‘somnolencia’...)

Jaejoong agradeció aquel momento de ‘soledad nocturna’. Pidió una fuerte bebida que tragar junto a la comida ‘algo’ picante que el mismo había preparado. No le molestaba cocinar, incluso para los demás, pues era algo que había aprendido a hacer en su penoso pasado, pero ahora eso era motivo de vejación...

Cuando sorbía aquella sopa con trozos de ternera, recordaba el momento en que la comió junto al joven Yunho, ya muchos años atrás…, en aquella primera conversación con él, que tan curioso y cargante se había mostrado. Ese recuerdo no era tan desagradable como muchos de los demás… incluso al sorber aquella comida aún podía escuchar la juvenil voz preguntona y morbosa de Yunho y su reiterada negación a tener relaciones con él como los demás...

— ¡Anss! — se quejó Jaejoong removiendo sobre la mesa sus cortos cabellos y crispando sus gruesos labios. ¿Qué hacía recordando eso ahora? Ya no estaba en ese tiempo …


Entonces, observar a Yunho con otra persona no debía ser algo tan malo…
<<. Era lo que le había dicho que hiciese. Lo que le había propuesto. “Olvida el pasado y haz tu vida” .>> pensó Jaejoong mientras tragaba el primer interior del diminuto vaso.

Pero… ¿Por qué verlo era tan irritante?
¿Qué tan irracionales eran las decepciones?

Además, aquella misma mañana había sido advertido de esa cita, pero Jaejoong había aparecido igualmente, también quizás intranquilo por la culpabilidad que le atribuían los demás, y preocupado por los sueños de Yunho, que en el pasado tanto había nombrado.

<<. Soy un idiota .>> su conclusión fue rotunda. Y tragó de nuevo.


~~~~~~~


Al terminar la jornada laboral nocturna, dos trabajadores asalariados de una insignificante empresa tomaron sus pertinentes copas en un bar cercano, y ahora deambulaban por la calle para tomar los taxis que les llevarían a sus respectivos hogares; pero se detuvieron en algo realmente interesante aquella noche...

— Este taxi va a acabar con los últimos billetes que tengo en mi bolsillo — dijo uno de ellos, preocupado por su billetero casi vacio.

— M-Mira… ¡Mira a ese tipo de allá! — su escuálido compañero señaló hacia la iluminada ‘pojang-macha’ que se encontraba frente a la carretera. Su dedo apuntó directamente a la baja silla en la que se encontraba un chico inmóvil y con el rostro casi hundido en la pequeña mesa — ¿No es ese un cantante? — preguntó. El grueso acompañante escrutó la escena achicando más sus ojos bajo las lentes de vista. — Si e-ese que canta eso de… — a continuación tatareó de forma horrible una canción, y el compañero asintió rápidamente con la cabeza.

— Es un hombre corriente... Pero diablos… ¡Brilla como una estrella! — exclamó, casi perdiendo sus graduadas lentes por la impresión.

Jaejoong parecía tener el aura más bríllate de la calle, reconocible incluso en su obvio estado de embriaguez, en la lejanía y en aquel bar ‘sin paredes’. Por un momento ni su ropa informal y algo juvenil le camuflaba en las nocturnas calles.

— Él seguro que tiene billetes que prestarte, amigo… —


- Continuará... -


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@ Un Momento de Huida [Capitulo 2]

• Indice de 'Un Momento de Huida'


Capitulo 2: INTERMEDIO


Qué difícil resultaba olvidarse de todo... Y Changmin tenía razones para querer hacerlo…

Siendo un reputado periodista, Shim Changmin debería agregar a su historial profesional: “articulista y estúpido”.

¿Se puede derrumbar todo en unos minutos? Sin duda la respuesta es: SÍ.
Y él sentía que aquella noche se había derrumbado parte de su vida.

En resumen; Changmin tenía un compromiso con JunHee, una hermosa mujer, y estaban viviendo un tiempo de ocio y romanticismo en un increíble Hotel en forma de ‘rascacielos’ situado en una zona suntuosa de Seúl, en Corea del Sur.

Y ahora, su prometida se encontraba “desaparecida” de forma repentina.
Para más decepción en su inverosímil historia, Changmin acababa de ser ‘apaleado’ con el descubrimiento de la infidelidad de ésta.

Changmin estaba completamente frustrado, y desengañado. Por suerte, destino… u otra cosa, encontró a un detective privado, o eso decía ser… Se trataba de Jung Yunho, también enigmático y elegante huésped del lujoso Hotel. Era el hombre que había rascado y desmantelado el asunto lo suficiente como para dejar al descubierto la verdad sobre Shim JunHee (la prometida), pero aún sin descubrir su paradero...

Ambos habían pasado parte de aquella noche buscando indicios, pero sólo llegaron a la incomoda conclusión de la vida paralela de Shim JunHee.

“— Changmin, escúchame. Quiero seguir esta investigación. Quiero saber dónde esta ella, si eso te calma —” le había dicho Yunho en el pasillo, con su reconfortante voz “— Pero no voy a poder encargarme de eso mañana. ¿Lo entiendes?. Tengo otros compromisos. Nos encargaremos a la noche. ¿Está bien? —” le dijo por último.

Changmin recordaba aquella enigmática frase de Yunho, pero también podía memorizar sus propias palabras: “— Ahora no me importa —”, y actualmente cumplía su amenaza de ‘beber para olvidar’ aquel golpe que removió su masculino orgullo. Aunque no era una de sus habituales aficiones, Changmin lo hizo para retomar un sueño imposible.

Ahora estaba solo, sobre la cama conyugal de la suite, con aquella botella del selecto whisky japonés, idéntico al escocés, al que le había dado un par de sorbos. No se había quitado el traje oscuro y la mañana con su sol no tardaría en hacer su aparición por los inmensos ventanales de la habitación. Pero, aún así, Changmin quedó ebriamente dormido sobre las sabanas de la cama...



~~~~~~~



Por supuesto que Yunho estaba preocupado.
Aunque sólo fuese durante unos segundos.

Había dejado solo al abatido y derrumbado Changmin durante todo aquel nuevo día, pero eso ya no importaba…, la noche ya había vuelto a surgir de nuevo, y ahora Yunho podía divisar al alto chico cabizbajo, sentado frente a la mesa de juego de la sala sombría y legal del Hotel. (Aquella misma en la que habían estado la noche anterior).


Changmin, con aquellas cartas rojas y negras, se sobresaltó al sentir una mano sobre su hombro. Dio un pequeño brinco en la silla, y se giró de inmediato, observando al reaparecido Yunho tras de él.

Jung Yunho, tan elegante como la noche anterior. De nuevo volvía aparecer por detrás de forma repentina. Su traje, ahora añil, parecía hacerle más mayor de lo que era.

— ¡Qué susto! — exclamó volviendo a dirigir su mirada al tapiz del juego, donde las fichas se habían apilado entre los seis jugadores de la mesa. — Creí que ya te habías olvidado de este asunto — Changmin habló en voz baja y ronca debido a la bebida de la noche anterior — Reconozco que fui en tu búsqueda y pregunté en recepción, esta misma tarde, para informarme del numero de tu habitación… Pero por más que tocaba a la puerta, no obtenía respuesta —

Yunho observó que la cara infantil de Chamgin estaba rígida, y también pudo descubrir al instante que no se había afeitado por la mañana, y unas pequeñas y leves ‘pelusas’(dando forma de bigote) habían crecido a ambos labios de sus alargados labios.

Se trataba de un Changmin desaliñado. ¿Por qué no había utilizado el servicio de tintorería del Hotel para quitar alguna de esas manchas que presentaba su mismo traje de ayer?

— Te dije que tenia otros asuntos que tratar, y no podría aparecer hasta la noche — contestó Yunho, admirando en pie la jugada de Changmin.

— No me importa, Yunho. — soltó rápidamente —En realidad, ni siquiera se que hago todavía en este lugar. No lo sé. — intentó no desmoralizarse en la mesa de juego— Después de la conversación con ese ‘mujeriego’, yo no quería seguir con esto, pero algo me retuvo aquí… —

Yunho le miró desde arriba, aunque Changmin no le prestaba atención.

— Pero tú realmente deseas saber dónde esta ella. — afirmó Yunho con seguridad — Apareció el testimonio de Kim Jaejoong, pero él no sabía nada de dónde se encuentra ella. Y su amigo, Kim Junsu — añadió — tampoco sabe más, o al menos eso nos hace creer. — toda la noche anterior se redujo a aquellos testigos. — Pero, ¿Qué es eso que te retuvo aquí? — le preguntó Yunho inclinándose hacia él.

— Descubrí algo hoy — Changmin le dirigió una mirada rápida y de nuevo miró sus cartas — Pero, ¿Cómo sabias que estaría aquí? —

— Lo intuí — Yunho sonrió — No eres difícil de intuir. — sus rasgados ojos miraron toda la mesa — ¿Cuánto has perdido? — le preguntó, refiriéndose obviamente al dinero. (Si había algo infinitamente peor que olvidar las desgracias bebiendo, era jugando descontroladamente).

Changmin se negó a contestar.

— Ahora tengo ‘Escalera de color’. Así que mejor aparta, no me des mala suerte.... — dijo sin más, agitando su mano para que el mayor se apartase. Cosa que no hizo.

El repartidor de la jugada dijo con voz elevada:
Royal flush — cuando todas las cartas fueron descubiertas.

El afortunado ganador con aquella ‘Escalera real’ dejó a Changmin hundido en la mesa.

— ¿Seguro que sabes jugar al póquer? — le preguntó Yunho, observando su reciente mala jugada. —No deberías hacer otra ‘mano’. Levántate — le ordenó Yunho ayudando a Changmin a incorporarse.

Oh, Changmin... No sólo tenia el aspecto de haber pasado un mal sueño, sino que además mostraba las mismas ropas que la noche anterior...

— Dímelo, ¿A que te refieres con eso de ‘descubrir algo’? — le recordó su frase anterior.

Changmin intentó acomodar su americana — Yunho, hoy he visto a alguien. — confesó — Una persona que tendría razones suficiente para odiarme —

Una sensación similar a la intriga se hizo acopio de toda la sala, aunque solo ambos sentían aquel presentimiento misterioso y curioso; los demás estaban absortos en sus jugadas.

— Cuénteme — Yunho no pudo evitar su entusiasmo, aunque se mostraba serio.

— Tengo hambre — Changmin no pensaba hablar sin llevarse algo al estomago.



~~~~~~~



El restaurante principal del Hotel, ¡cuán elegante era! Se trataba de aquel mismo al que habían acudido la noche anterior para hablar con el maître, Kim Junsu (al que no habían tenido ocasión de ver ahora...)

Por la noche, en aquel lugar de mesas pulidas y asientos cómodos como ‘nubes’, se podían sentir acogidos con las blancas luces celestiales pero intimas.

Changmin y Yunho tomaron asiento.

Yunho quedó impresionado cuando Changmin, con sus ojos fijos en el menú, pidió una gran cantidad de platos que le sirvieron poco a poco:

— Vas ha contármelo ¿cierto? — preguntó el mayor, haciendo caso omiso al menú.

— Por supuesto — le contestó pausadamente.
Ahora que Changmin tenía frente a él un apetitoso trozo vacuno con una condimentada salsa, no podía negarse. Tal y como se abría su boca para comer, se abría para hablar.

El menor señalo su propio plato, mientras masticaba con cuidado, y después señalo a Yunho, frente a él. Parecía una pregunta con señas, como si dijese “¿No vas a comer?”.

— Obviamente cene antes de encontrarme contigo. — se apresuró a contestar Yunho, mientras observaba como aquel hombre desilusionado no había perdido apetito a pesar de todo…

— ¡Inteligente! — exclamó mirando a Yunho sorprendido. Con un trozo de tela se limpio los labios antes de hablar de nuevo: — No voy a negar que anoche mis ánimos no era precisamente buenos. Te confesare, que cuando me dejaste en la puerta de la suite, al entrar no pude hacer más que tumbarme y beber sobre la cama. — suspiró — Me quede dormido, a pesar de que ya estaba amaneciendo. Cuando desperté, ya era mediodía. Ni siquiera me moleste en cambiarme, e incluso me dormir con los zapatos puestos. Soñé con JunHee, pero no era un sueño agradable… no después de escuchar las palabras de Kim Jaejoong. Quizás por eso mismo me dirigí a la recepción, quería saber el número de tu habitación. Se trata de la Nº149, ahora lo sé. — le informó comiendo de nuevo — Me dirigí allá.., y no quería recordar tus palabras de que estarías ocupado. Cuando toque a tu puerta por enésima vez, me rendí. Como ya te comente antes, no tenia un motivo para continuar aquí. No después de lo descubierto la noche anterior. Incluso por muy egoísta que suene, ya no me importaba la suerte que había corrido mi prometida... — no dudo en confesarlo — Pero, igualmente recorrí de nuevo las salas del Hotel. No me preguntes por qué lo hice. Simplemente lo hice. Soy incorregible, lo sé. Quizás pensé que la vería de nuevo. Y no sé que sería capaz de hacer si la viera de nuevo... ¿alegrarme? Oh, estaría demasiado afligido como para sostenerla entre mis brazos como si nada… Tenía curiosidad, pero ella no apareció… —

Changmin encogió sus hombros envueltos en aquel masculino traje. Sus labios largos descendieron, realzando una tristeza que por un momento sobrecogió a Yunho

— Pero, como te estaba contando, Yunho. Yo recorrí poco a poco este gran Hotel, aunque sólo tenga un edificio. Y deje de hacerlo cuando me encontré con un personaje al que creí, o desee, no volverme a encontrar… —

Changmin tomó la copa de agua cristalina y bebió para hidratar su boca seca de hablar.

— ¿De quien se trataba? —
La curiosidad era una de las sensaciones que mantenían a Yunho firme.

Cuando la curiosidad le inundaba, su estomago sentía un hormigueo similar a cualquier éxtasis. Y aquellas palabras de Changmin le dejaron aquella agradable sensación que nadie apreciaba...

— Había llegado al lounge del Hotel, en realidad, ese salón no es muy diferente a la sala de juegos, sólo que no tiene esos adultos entretenimientos de azar, y tiene mucha más luz, por lo que era muy sencillo verle, y ¡allá estaba! — exclamó, como si al relatarlo le viera de nuevo — ¡Park Yoochun! —

— ¿Park Yoochun? — musitó Yunho.

— Se trata de un ex-actor— aclaró Changmin.

— Sé quien es Park Yoochun — cruzó sus piernas y brazos bajo la mesa.

Park Yoochun era un conocido actor nacional, pero hacia unos largos meses que su carrera había sido gradualmente reducida, incluso ‘acabada’, y ahora se le había atribuido el ‘ex-actor’.

— ¿Sabes por qué delante de actor se encuentra el ‘ex’? — le preguntó Changmin, y Yunho le miró con pequeños ojos inquietos. —Oh, es más interesante y breve de lo que parece. — Changmin volvió a sorber agua (estaba arto del alcohol), y comenzó a relatar con ojos infantiles:

— Realice una crítica sobre una de sus últimas actuaciones. La publicaron en bastantes periódicos y sitios online, aunque yo simplemente lo escribí para el ‘The Korea Herald’, pero creo que causo mucha popularidad, mis palabras y redacción... No es que este alardeando de ello, pero fue un buen artículo. — por un momento Changmin se sintió orgulloso — Desgraciadamente eso fue bastante destructivo para Yoochun. Desde entonces su profesión fue en descenso. Gran parte fue culpa suya, pero debo admitir que mi critica cultural hicieron mucho más difícil su remontada. Todos absolvieron mis palabras. La gente es muy sugestionable ¿sabes? Él me odiaba por ello. Incluso me lo hizo saber en más de una ocasión, pues él sabía que yo era el periodista que había escrito tales palabras de su actuación, y eso le dolió aún más. Desde siempre Yoochun me ha guardado cierto rencor. —Changmin tragó saliva preocupado, y continuó:

— No sé si es una casualidad o no, el hecho de que él este aquí.... Pero cuando le vi, mi desconfianza se fijó en él. Oh, creo que estoy paranoico desde que no está JunHee — se llevó las manos a su cabellera castaña.

— Es comprensible que tu desconfianza aumente al verle. Eres un periodista muy cruel, Changmin. Debí suponerlo… ‘Tienes cara’ de realizar criticas sarcásticas — Yunho suspiró y el menor frunció el ceño — Él te odia, como me relataste. Crees que él… tiene algo que ver con la supuesta desaparición de Shim JunHee —

— Ahora no sé qué creer… — Changmin agitó la cabeza desesperado — Todo en lo que creía se ha disuelto. — añadió con severidad, a la vez en la que se llevaba el ultimo trozo de comida a la boca, y después se limpiaba los labios de nuevo.

— Hablemos con él. Interroguémosle. Sería un buen sospechoso — Yunho se levantó despacio a cada palabra que pronunciaba, hasta quedar en pie.

— ¿Ahora? — Changmin miró el gran reloj de muñeca. Era tarde...— Podemos posponerlo para mañana — agregó señalando las agujas diminutas de su minutero.

Yunho le dirigió una mirada como respuesta: “No”, con sus cejas pobladas, y sus labios cerrados que después abrió: — ¿Dónde esta tu entusiasmo, ese empeño de anoche? — le preguntó — No dejaremos nada para mañana, Changmin —

De nuevo parecía dispuesto para ello, al igual que la noche anterior.
<<. ¿Acaso a éste detective le entusiasma esto? .>> pensó.

~~~~~~~



En la recepción del vestíbulo del hotel, un recepcionista multilingüe se había apresurado a atenderles porque la mujer de la pasada noche tembló con la presencia de Changmin (aún podía recordar los reclamos e insistencia del cliente enfurecido por la ‘desaparición’ de su pareja).

Yunho y Changmin, se encontraban allí dispuestos a saber el paradero actual de Park Yoochun en el Hotel, ya que era improbable que continuara en el lounge.

Aquella idea de informarse en el vestíbulo era mil veces mejor que recorrer todo aquel maldito lugar en busca de una sola persona... o eso parecía.

El recepcionista les comunicó enseguida el número de habitación.
— … pero me temo que no le encontraran allá — añadió dando un vistazo al ordenador que ocultaba el mostrador — El huésped al que están buscando se encuentra en una de las salas de reuniones del Hotel. No podría comunicarles en cuál de las dieciocho que disponemos se encuentra. Lo sentimos. —

Ambos se dirigieron una mirada desalentadora. Yunho agarró de pronto el ante brazo del menor y le obligó a caminar, para que se apurará a buscar junto a él...

<<. Definitivamente, le entusiasma esto .>>


~~~~~~~



“Sala de Reuniones 18”
Aquel dorado letrero era conciso.

Ambos habían llegado a la última sala de reuniones disponibles del Hotel en el que se encontraban. Yunho Y Changmin habían hecho un inútil recorrido, en el que encontraron algunas de las salas vacías, y otras tantas repletas de trajeados hombres, pero sin rastro de Park Yoochun en alguna de ellas... Juntos habían perdido mucho tiempo.


Changmin movió su pie de arriba abajo impacientado, realizando un ruido en el piso con sus masculinos zapatos, como el sonido de un insoportable reloj.

Él esperaba a que Yunho echase un vistazo en aquella última sala de reuniones. Para hacerlo, tenia el absurdo plan de abrir la puerta unos centímetros y mirar con disimulo por la rendija de ésta, como dos míseros espías…, cosa que abochornaba al menor...

Aun así, Changmin debía de admitir que observar a un hombre como Yunho espiar tras la puerta a hurtadillas como un niño, era divertido, incluso singular. ¡Aquel detective era un desvergonzado! Y en algún momento perdía la seriedad que parecía tener su rostro...

Después de observar detenidamente el interior de la sala, cerró la puerta con mucho cuidado.

Yunho se giró y negó con su cabeza al mirar a Changmin. Ahí tampoco estaba.

— ¿Seguro que se trataba de Park Yoochun? — le preguntó desconfiado.

Changmin abrió sus ojos — ¡Por supuesto! — aseguró — Volvamos al lounge


~~~~~~~



Aquel salón era sobrecogedor, elegancia y novedad por doquier.

Con colores vivos e íntima estancia. Los grandes ventanales dejaban a la vista una preciosa imagen de luces, edificios unidos al oscuro río, y los parpadeantes brillos de los innumerables vehículos en la lejana autovía. El lounge era el mejor lugar del Hotel, incluso mejor que la piscina cubierta o la sala de masajes. Y las vistas eran mejores que las habitaciones.

Aquella estancia era relajante y atractiva. Podías beber sobre uno de aquellos asientos casi de terciopelo, y si quedabas dormido allá, tampoco importaba. Aunque no era una buena imagen.

Y el bar iluminado era infinitamente mejor que el de la sala de juegos en la que habían estado tiempo atrás, donde habían hablado con el imborrable Kim Jaejoong.


Cuando ambos entraron, Yunho dejó escapar una exclamación de sorpresa.

Su rostro fuerte y marcado parecía más sombrío con aquellas luces, su sonrisa de dientes blancos relucía más que nada, y sus ojos oscuros se agrandaron.

— Me gusta más las salas de entretenimiento, esas en las que realizan espectáculos, como aquella en la que te observe con tu prometida el pasado día — le comentó — Pero este lugar es también increíble. — su boca era incapaz de cerrarse.

Pero Changmin se encontraba estático y silencioso junto a él.
Hacia largo tiempo que sus ojos estaban clavados sobre una parte de la gran estancia.

Señaló con su dedo índice a la vez en la que exclamaba en voz baja: — ¡Está aquí! —

Se refería a Park Yoochun.
Al parecer éste había vuelto a aquel salón, seguramente uno de sus favoritos del Hotel.

Yunho rodó sus ojos cansado: — ¿Hemos recorrido todas las salas de reuniones para nada? — preguntó indignado, caminó decido hacia aquel hombre de camisa de cuello alto.


Park Yoochun, era un hombre audaz, o aquello daba a entender su aspecto despreocupado. Su cabello corto y negro como las brasas de carbón, que combinaba con sus ojos y sus ropas iguales de oscuras. Sus labios eran gruesos, rojos y sus ojos eran rasgados y fuertes. Él había sido lo suficiente astuto y temerario como para fumar en el lounge despreocupadamente, de la forma más elegante en la que podía fumar un hombre. Era atractivo, no podía negarse aquello. Incluso por un momento, entre aquellas luces, daba la sensación de ser igual de sensual que el ‘mujeriego’ de la noche anterior.

El rostro de Yoochun cambió crecientemente a medida que observaba como ambos hombres de acercaban a él. Sin duda su rostro se enfureció con la presencia inesperada del esbelto Changmin, quien caminaba junto al ancho Yunho.

Changmin sitió que aquellos ojos, con aquella mirada, le iban a despedazar vivo...

— ¿Park Yoochun? — le preguntó Yunho al detenerse frente a él.

Yoochun miró a uno y después al otro con desdén: — ¿Qué diablos haces aquí? — le preguntó directamente a Changmin, ignorando a Yunho durante un instante.

Changmin se mantuvo en silencio. Cada vez era mayor su desconfianza con éste.

Yunho no debía ser un gran detective para deducir toda aquella desconfianza que se había generado en aquel espacio:

— Sentimos interrumpirle, Park Yoochun. — comenzó a hablar — Yo soy Jung Yunho, y estoy al cargo de la investigación de la desaparición de la prometida de Shim Changmin, la señorita Shim JunHee — utilizó la misma técnica que anteriores ‘interrogatorios’, y mintió con convicción.

Yoochun no parecía sorprendido por aquello:
— Oh, ¿Crees que tengo algo que ver con eso? — preguntó con arrogancia. De sus exquisitos labios gruesos salió una humareda blanquecina, mientras observaba a Changmin con rencor — ¿Desaparición? Si hubiese querido hacer desaparecer a alguien, sin duda hubiese empezado con el individuo que arruino mi profesión — gruño ofuscado, acercó su fino cigarrillo a una de las mullidas mejillas del menor, y quemó su piel con indiferencia.

Changmin se apartó aullando. Un redondel rojizo y perfecto se creó sobre su pómulo.

Yunho intento separarles. <<. ¡Ah! Realmente se llevaban mal.>> pensó.

Guardar rencor, era como acumular un sinfín de odio hacia una persona. Y Yoochun odiaba a Changmin. ¿Lo suficiente como para hacer ‘algo’ a su prometida?
Quizás esa era la pregunta más importante para Changmin en aquel instante…

— Deteneros, por favor — suplicó Yunho, posicionándose entre ambos hombres.

Changmin se llevó sus dedos a aquel leve quemado rojizo y aún ardiente de su rostro, mientras miraba a Yoochun con rabia (éste último hizo lo mismo).

Cada vez estaba más convencido de que él estaba tras todo lo acontecido.

— Detesto a Changmin, más de lo que soy capaz de detestar a otra persona — se justificó el hombre de cabellos negros— Por culpa de sus crudas palabras mal intencionadas, destruyó todo aquello por lo que había luchado… —

Yoochun tenía una mirada particularmente dura, con sus labios crispados mostrándose serio e impasible en aquel moderno salón...

— Pero, yo no tengo nada que ver con la desaparición de nadie…— negó finalmente.

— ¿Estás diciendo que no sabe nada acerca de Shim JunHee? — preguntó Yunho.

Changmin dejó escapar un pequeño ruido, como al borde de una risotada incrédula.

— Exacto… — contestó Yoochun sin más, incluso hizo el intento de marcharse, pero la voz de Yunho con una nueva pregunta, le hizo aguardar unos segundos más:

— ¿Podría decirme que estaba haciendo en ese entonces? La pasada noche… —

Yoochun aspiró exasperado. Miró a Changmin evadiendo, durante un momento, la anterior pregunta: — ¿Quieres convertir esto en una estúpida historia para tus mediocres artículos? Sería fantástico hundirme más, ¿verdad?— Yoochun parecía indignado — ¿Nunca tienes suficiente, Changmin-ah? —

El nombrado quedó enmudecido, no por falta de valentía (cosa que no escatimaba en Changmin) sino por la falta de animo para reprocharle.

— No me interesa contestar que hice esa noche, ese día, ni siquiera voy a perder mi tiempo comentándoos que hago aquí… — dijo Yoochun mirando fijamente al enigmático ‘detective’.
Y de nuevo retomó su camino para marcharse definitivamente.

— ¡Dime dónde está JunHee! — exclamó Changmin.
Y Yunho se apresuro a cubrirle la boca con la palma de la mano.

Yoochun volteó su rostro, mirando sobre su hombro el tiempo suficiente como para dejar ver una sonrisa tenebrosa en sus labios, con su mirada risueña de ojos negro y pestañas largas.

Un escalofrió invadió a Changmin, y cuando Yunho destapó su boca comenzó a bramar:
— ¡No hagas más eso! No cubras más mi boca. ¡Siempre lo haces! —

— Estamos en un lugar público, Changmin... Hago lo que creo que es conveniente —

— ¿Conveniente? Me da absolutamente igual. ¿No es bastante transparente para ti? ¡Es obvio que Yoochun tiene algo que ver con todo esto!… — Changmin le miró en busca de ‘apoyo’.

— Realmente él esta en la punta de la pirámide. Pero… — Yunho hizo una pequeña pausa, pensante: — Él te odia, puede hacer todo esto de ahora con la única razón de hacerte estallar. —

— Y lo está consiguiendo… — Changmin pasó su mano por la escarlata mejilla.

— Yo estaba en lo cierto… — comentó Yunho convencido — Sigues preocupado por ella —

El menor le miro con redondos ojos, y dejó escapar un suspiro revelador.

Parecía dolerle responder a aquello, o quizás la mirada que Yunho le dirigía le hacia sentirse aún más débil y vulnerable. Pero, era verdad…


~~~~~~~



Sobre el escritorio de su suite comenzó a garabatear un esquema detallado con su pluma estilográfica de punta fina y tinta color océano que empaño el papel en blanco con unas innumerables frases, nombres, horas, y datos ‘relevantes’ que Yunho le había obligado a escribir antes de que terminara aquella noche.

Entre los nombres de Kim Junsu, Kim Jaejoong y Park Yoochun, se encontraba todo lo que habían comentado éstos, y datos que Yunho deseaba recordar. Changmin aún no sabía porque estaba haciendo tal estupidez, pero continuó escribiendo sin oponerse.

Se puso unas enormes lentes de montura negra que cubrían de forma distinguida sus infantiles ojos, y acabó de escribir un pequeño texto referente a Park Yoochun.

— Yoochun no comentó, ni reveló algo, ¡absolutamente nada! — dijo Changmin observando como Yunho, frente al ventanal, parecía envuelto en sus propias cavilaciones.

Era un hombre bastante simplón a la vista de cualquier otro hombre, pero a su vez era lo suficiente enigmático y atractivo como para preguntarse muchas cosas acerca de él. Y Changmin no paraba de hacerse preguntas sobre Jung Yunho, preguntas que no se atrevía a formular... Como por ejemplo el por qué ahora estaba junto a él.

— Cierto. Él no reveló nada... —

La habitación que ocupaba Changmin (la misma que, hacia relativamente poco, compartía junto con otra persona) estaba ahora iluminada solamente por una tenue luz procedente del escritorio, sumada a las de la ciudad exterior.

— Tampoco creo que sea importante añadir a Kim Junsu. — Changmin miró aquel papel y señalo el nombre del chillón y peculiar trabajador — Él no se encuentra entre mis sospechosos, incluso dudo que él este informado de algo de esto... —

— ¡Ah! No sabes nada, Changmin… — Yunho retuvo una pequeña risa — Incluso sería capaz de subrayar que en mi mente Kim Junsu es el más importante de todo esto. — confesó acercándose al escritorio con calma — No sólo nos reveló algo de lo que tú no eras consciente, sino que además es el mejor amigo de tu prometida. Si alguien sabe algo, debe ser él… ¿verdad?—

Changmin volvió a dirigir su mirada a aquel papel lleno de letras.

— Park Yoochun es el más importante en mis pensamientos. Sin dejar atrás a otro maldito... — haciendo referencia a Kim Jaejoong, el cual era incapaz de olvidar. — Se me hace difícil creer que todos estén implicados en esto. Yo solamente quiero saber que le sucedió a ella… Qué ha pasado… —

— Siguen las cosas de ella aquí, en esta habitación ¿verdad? — Changmin asintió a la pregunta de Yunho <<.Todas sus cosas .>> — ¿Alguna foto de ella? —

El menor se mostró confundido por la pregunta.
Se levantó de la silla frente al escritorio y se dirigió a la cómoda de donde saco su cartillero. En el interior de éste se encontraba una pequeña imagen de ella.

Yunho recibió en sus manos aquella imagen. Shim JunHee era hermosa. Tal y como la podía recordar. Su pelo ondulado y castaño de aspecto sedoso, parecía salir de la foto, como una imagen de efecto tridimensional.

— He presenciado un gran numero de situaciones diversas en mi trabajo, que no es tan apasionante como aprioris se puede imaginar... En realidad ese tipo de investigaciones privadas, encargos de otras personas, no son apasionantes. Ah, pero ella parecía tener todo lo que deseaba, incluido a ti. — dijo mirando la foto, antes de volver a dirigir la mirada a Changmin — Pero siempre aparece una razón por la que una persona decide irse... —

— Nunca he pensado que ella se fuese por voluntad propia, como ya te reitere. Pero… es cierto que las dudas vuelven a mí; o sólo quizás cuando ves las cosas de otro modo, todo comienza a cambiar. Y ella cambió para mí cuando parte de la verdad apareció…Y ahora, no sé que debó creer —

Changmin se quitó aquellas lentes y frotó sus dedos sobre los entristecidos ojos.

Al observar aquel desesperado gesto, Yunho se aproximó con pasos lentos a Changmin, e inesperadamente le rodeo con sus brazos en el centro de la habitación.


Changmin estaba sorprendido. Él era un poco más alto que Yunho, y no podía sentirse tan reconfortado como al ser abrazado por alguien de una estatura mayor (salvo que éste fuese una mujer, obvio). Pero Changmin pudo sentir algo de desasosiego en aquel abrazo fraternal, incluso sin darse apenas cuenta dejó caer su barbilla sobre aquel ancho hombro.

Sí, necesitaba aquello, aunque nunca pensó que realmente lo necesitaría...

Yunho le imitó, y sostuvo su mandíbula sobre el hombro contrario del menor, olisqueando su fuerte aroma con el que quedó absorbido al instante. ¡Hasta su olor era admirable! inclusive estando tan desaliñado como lo había estado aquella noche.

El cuello era largo y más fino que el suyo (Yunho tenia un cuello un poco grueso y masculino), con el que Yunho se dilecto en un abrazo visualmente casto.

Súbitamente el moreno sacó su blando y húmedo órgano de la oscura boca, y con éste rozó el cuello de Changmin, desde abajo ascendiendo hacia arriba, formando una línea viscosa de saliva, como la que dejaría el recorrido de una especie de caracol o babosa.

Su astuta lengua llegó a la gran oreja del menor sin detenimientos, y desprendió todo su cálido aliento en ella.

Changmin sintió que sus mejillas ardían, y su asustado corazón había detenido sus funciones durante unos angustiosos segundos. Quería apartarse, pero el moreno aspiró de nuevo su aroma con su afilada nariz antes de finalmente desprenderse.

Resultaba difícil hablar de nuevo: — No necesito tu compasión, Yunho. — comenzó, tocando el ‘humillado’ cuello — Ya haces suficiente por mí ayudándome en esto sin recibir nada a cambio... — la sensación ahora era exquisitamente extraña — En realidad, me hubiese sentido solo sin ti. Pero esto suena demasiado vergonzoso, y los abrazos son innecesarios. — aunque habían aliviado una oculta parte de él. No sabía que más debía decir...

— Mi intención no era incomodarte. — los ojos de Yunho habían cambiado gradualmente en el interior de la suite. Eran tan fiables como la mayoría de veces, pero también estaban increíblemente más dilatados y sus pupilas negras habían rozado el límite del iris, siendo éstas lo único visible de sus ojos — Y tampoco quiero mostrarte compasión por lo sucedido. Sólo deseaba abrazarte, no es algo tan horrible… — parecía hablarlo con absoluta normalidad… pero algo había cambiado en él

— Es tarde, y puede llegar el amanecer en estas paredes. — continuó — Quizás debamos descansar, mañana podemos continuar con todo esto. Por la noche… — añadió.

— ¿Otra vez? — Changmin comenzó a reír moviendo todo su cuerpo al son, como reiría uno de primaria. — No puedo trasnochar más. Las bolsas bajo mis ojos son cada vez más gruesas. Debe ser en el día. Debemos seguir todas estas ideas y conjeturas de día… o ¿también estarás ocupado? —

Yunho afirmó aquella última pregunta sin decir nada más, y con pasos rápidos se dirigió a la puerta principal de la inmensa habitación que Changmin ocupaba.

Extraño. Changmin apenas fue capaz de detener sus decididos pasos, ni tan siquiera capaz de lanzar algunas palabras finales. Yunho desapareció de la habitación sin nada más….


Ahora que estaba completamente solo, nuevamente llevó su mano al cuello, que aún continuaba con aquel líquido tranparente y cálido que ahora mojó sus dedos...
Changmin arrugó su perfeccionada nariz, mostrando disgusto al observar aquella saliva.

Estaba frustrado al recordar aquello y no haber actuado como era debido. ¿Por qué no le había espetado, o simplemente empujado? Pero se sintió aún más impotente al recordar lo misterioso que era su nuevo ‘compañero’ y lo insoportable que eso podía llegar a ser...

Changmin se acercó de nuevo al escritorio, donde le esperaba su estilográfica y aquel papel cubierto de letras. Tomó aquella pluma firmemente con sus dedos y escribió, entre los nombres de todos aquellos sospechosos personajes, el nombre de: Jung Yunho.

Lo tenía bastante idealizado en su mente: a la mañana siguiente aparecería en la habitación de Jung Yunho. No debía ni había tiempo que perder...


- Continuará... -


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